
Rompió la puerta y saliendo maldecía. Miles de cristales le caían cortando y en cámara lenta pudo contar cada una de las heridas que los vidrios marcaron entrando en su cuerpo: fueron 25 las profundas y 12 las que menos sitio...
Nadie la ayudó, la dejaron sola, se le tiño el pelo de rojo sangre y se vio a sí misma en la calle, se arrastraba. No estaba dormida, tampoco soñaba, era ilógico que lo hiciera ella misma, odia las agujas, más aún los cristales, ¿qué paso? no cuenta que antes se lo rompió el corazón como el vidrio que perforo con ella misma, se usó de arma...
Nadie más la volvió a ver, se perdió en la inmensidad de una ciudad que no ve, no siente, no llora, no escucha, se la comen sus lamentos, una ciudad que llena de huecos, a una ciudad que ahoga sus muertos no bajo tierra, sino bajo los ruidos que no escuchan, ella se convirtió en uno de los muertos de la ciudad... uno de tantos... uno de los invisibles. Porqué los que vivimos y no la vieron aprendimos otro arte que te regala la ciudad: la capacidad de hacer magia... vuelves invisible a quien quieras... eso le pasó a ella, nadie la vio, nadie la ayudó y desapareció...
Nadie la ayudó, la dejaron sola, se le tiño el pelo de rojo sangre y se vio a sí misma en la calle, se arrastraba. No estaba dormida, tampoco soñaba, era ilógico que lo hiciera ella misma, odia las agujas, más aún los cristales, ¿qué paso? no cuenta que antes se lo rompió el corazón como el vidrio que perforo con ella misma, se usó de arma...
Nadie más la volvió a ver, se perdió en la inmensidad de una ciudad que no ve, no siente, no llora, no escucha, se la comen sus lamentos, una ciudad que llena de huecos, a una ciudad que ahoga sus muertos no bajo tierra, sino bajo los ruidos que no escuchan, ella se convirtió en uno de los muertos de la ciudad... uno de tantos... uno de los invisibles. Porqué los que vivimos y no la vieron aprendimos otro arte que te regala la ciudad: la capacidad de hacer magia... vuelves invisible a quien quieras... eso le pasó a ella, nadie la vio, nadie la ayudó y desapareció...