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Vientos boreales

sábado, 29 de mayo de 2010

ciudad mágica


Rompió la puerta y saliendo maldecía. Miles de cristales le caían cortando y en cámara lenta pudo contar cada una de las heridas que los vidrios marcaron entrando en su cuerpo: fueron 25 las profundas y 12 las que menos sitio...

Nadie la ayudó, la dejaron sola, se le tiño el pelo de rojo sangre y se vio a sí misma en la calle, se arrastraba. No estaba dormida, tampoco soñaba, era ilógico que lo hiciera ella misma, odia las agujas, más aún los cristales, ¿qué paso? no cuenta que antes se lo rompió el corazón como el vidrio que perforo con ella misma, se usó de arma...

Nadie más la volvió a ver, se perdió en la inmensidad de una ciudad que no ve, no siente, no llora, no escucha, se la comen sus lamentos, una ciudad que llena de huecos, a una ciudad  que ahoga sus muertos no bajo tierra, sino bajo los ruidos que no escuchan, ella se convirtió en uno de los muertos de la ciudad... uno de tantos... uno de los invisibles. Porqué los que vivimos y no la vieron aprendimos otro arte que te regala la ciudad: la capacidad de hacer magia... vuelves invisible a quien quieras... eso le pasó a ella, nadie la vio, nadie la ayudó y desapareció...

3 comentarios:

  1. Todos somos invisibles...transparentes, parece ser que es por sobrevivir, es darse cuenta que si uno no hace las cosas por si mismo, nadie las harà por uno...es como una ley...

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  2. ser 'ciegos' es una caracteristica particular de los habitantes de cuidades, cosa que en los lugares mas apartados las personas prestan mas atencion a los demas... talvez los ciega las cosas que dicen llamar suyas pero que nunca realmente lo han sido... la avaricia que cosa mas brava esa

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Todo lo que un siberiano dice es bienvenido...